lunes

Vamos dando caña

Bueno, he decidido darle más caña al veranito por que se me viene acabando y paso de quedarme quieto más tiempo. Mañana empiezo a dar caña posteando a post por día. Si estás leyendo esto eres un enganchado a mi. Gracias enganchados a mi por seguir enganchados a mi. A partir de ahora os daré más dosis de mi. Y al final me tiré un peo.

miércoles

lunes

Marcho a Madrid


Madrid en miniatura, o visto desde el aire, como vosotros queráis.


Así es. Mañana por la mañana (lo sé.. ¿por la mañana? ¿acaso creen que estoy loco?) parto para la capital cargado de mi ropa y mi cámara de fotos. Prometo hechar muchas fotillos y alguna que otra la pondré por aquí. Playa, te voy a hechar de menos, más que a mi madre. Puede que me cambie el acento (jaja, ni de coña), y lo mismo me dejo barba. Ya nos veremos, gorrioncillos.

domingo

Aprendiendo a vivir #1: Comportamiento laboral

He encontrado esto y me ha hecho gracia:



Es humor malo, del que me gusta.

viernes

La travesía

He aquí la historia de hoy... hemos cruzado La herradura nadando y corriendo. 2 veces. Somos guays.



El tiempo no era un factor que estuviese en su favor.

Atención para una lectura óptima del texto se recomienda escuchar esto mientras se lee:


Os voy a contar la historia de 3 valientes héroes que decidieron cruzar, obviando lo imposible, el extenso océano que se les planteaba por sólo una razón; hacer historia. Estos fornidos, fuertes y apuestos jóvenes decidieron cruzar a nado un total de 78 kilómetros sin preparación previa. Decidirían parar a repostar el aire un total de 3 veces. 3 paradas, 3 plataformas, 1 mismo destino, hacer historia en la humanidad. Tirones, dolorosas lesiones en las extremidades y/o el cuerpo. Jaquecas, vómitos y diarreas incontrolables, además de muchos daños psicológicos. Pérdida de dientes, dedos e incluso ojos. Muchas fueron las frases que decían que volvieran, que estaban locos, pero ellos, consiguieron ir más allá de lo posible y de lo imposible, llegaron hasta lo posimposible. Consiguieron llegar hasta su destino, y la gente que los veía, sabía que nunca volvería a ver una proeza como aquella. Muchos se suicidaron por que ya no les hacía falta ver más en su vida.
Pero para aquellos valientes héroes eso no era suficiente. Ellos tenían la sensación de haberse quedado cortos, por eso, volvieron corriendo haciendo de nuevo esos 78 kilómetros esta vez a pie.
La gente empezó a seguirlos, los consideraban como dioses y muchas chicas les ofrecieron su virginidad como regalo, y avergonzándose de ello por que les parecía poco para tal leyenda viviente. Al final, los tres héroes llegaron a su punto de partida y allí acabó la travesía, dejándo una increíble historia como una simple anécdota de 3 chicos que se aburrían.